viernes, 22 de enero de 2010

Un catalán habla con Dios



Temporada de verano.
Costa Brava.



Una gran ola cubre parte de la playa y se lleva a un niño que estaba jugando en la orilla con su palita...

Su padre Josep, corre desesperado, mira al cielo y se dirige directament a Dios:
"Dios mío... soy yo, el Josep, no pots hacerme esto a mí... (no pots = no puedes)
no pots llevarte al nen...
yo siempre he sido un buen catalán, buen cristiano, cumplo lo que dice la religión al pie de la letra, no pots hacerme mi...
voy a misa, a Montserrat, colaboro con la comunitat...
si us plau... (por favor)
devuélveme a mi hijo...
tráelo de nuevo junto a mi...


En ese momento, un rayo rompe el cielo , un estruendo silencio ..
sin duda es la señal de Dios para Josep...
una nueva ola llega desde el mar y...
devuelve al niño a la orilla...


Josep es testigo del milagro, su amado hijo ha vuelto...

Entonces, con lágrimas en los ojos, vuelve a mirar al cielo, respira profundamente y le dice al Supremo:

Señor...
¿y la palita...?

9 comentarios:

Isabel Estercita Lew dijo...

Jaja Luis, y yo que me lo había tomado en serio

Besos

Estercita

Gabriela dijo...

ja, ja, ja. Yo también me lo estaba tomando en serio, y preocupándome por el niño.
Saludos.

Cornelivs dijo...

Un abrazo, amigo, y feliz fin de semana...!

Franziska dijo...

Ja, ja ¡qué bueno! Está bien que haya catalanes y andaluces de Lepe, y locos y cuerdos que sean los protagonistas que nos alegran la vida.

Gracias a tí por no perder esta simpática costumbre. Saludos cordiales.

derechofamilia-páginas libres dijo...

Siempre supe que los catalanes eran "tacaños", no quieren perder ni una peseta. Que no se ofendan los catalanes, es solo dichos sin fundamento. Pero no pude dejar de recordarlos por el hecho de "no perder la palita del niño".
Muy bueno como todo lo que escribes.
Cariños,
María del Carmen

Marcelo dijo...

jajajajaja yo no me lo tomé en serio, pero la palita me superó!
Un abrazo

Jesús dijo...

Este chiste me recordó al catalán de Manresa que todos los dias rezaba a un santo cristo para que le tocara la lotería. Un día observó que el santo cristo de desclavaba una mano y con gesto airado le espetó al catalán:
Ya está bien Josep: Si no juegas cómo coño quieres que te toque la lotería?
Son estereotipos como la tacañería proverbial de los escoceses o la estulticia de los leperos, pero a veces pienso si algo de razón no habrá en las leyendas.
Saludos y buen fin de semana

esteban lob dijo...

Hola Lluis:

Acá en Chile ese tipo de reacciones es atribuido indistintamente a gente de diferentes razas y países.
Veo que los catalanes en ese aspecto tienen "autocrítica". (ja,ja,ja)

Muy bueno, en todo caso,

Genín dijo...

jajajaja Ya conocía el chiste, a lo mejor se cabrean los catalanes...
Salud