lunes, 11 de enero de 2010

El Biberón


No hay ningún documento antiguo que lo mencione, pero los vestigios arqueológicos demuestran que se usaba. En la antigua Roma se empleaba una especie de cuenco que terminaba en una especie de tetina que sustituía al seno materno en la lactancia, tras la muerte de la madre en el parto.




Es en la Edad Media cuando a través de los tratados de medicina, se comenta el empleo del biberón. En principio se utilizaba un cuerno agujereado, desde el que se vertía a la boca del bebé la leche de la madre o de la niñera, o incluso de vaca, cabra o burra; aunque a veces, en casos de niños abandonados o huérfanos, se les amamantaba directamente del animal.




A partir del siglo XVII ya se producían biberones tanto de barro como de metal, cuero o madera, cubiertos con una tela agujereada que servía de tetina y que con el tiempo se reemplazó por un pezón de vaca o por un corcho perforado.



En el siglo XVIII se empieza a producir el de cristal soplado con tetina de caucho, dando pie a la producción en serie, siendo la marca pionera la del Dr. Robert, que por su diseño permitía que el bebé pudiese chupar solo mientras permanecía recostado en su tumbona. El problema de las infecciones se mantenía, al ser difícil de limpiar, produciendo continuas gastroenteritis.






Con la leche pasteurizada y la esterilización de los biberones disminuyó este riesgo.
A mediados del siglo XX, el modelo Robert pasó a otros más redondeados y fáciles de limpiar, con tetina de silicona y se generalizó el uso de la leche en polvo.


Un invento muy necesario...


A falta de pan... buenas son tortas!!!

10 comentarios:

Cornelivs dijo...

Instructivo post. Ignoraba la historia del biberon, amigo. Gracias por compartir.

Un abrazo.

Alejandro Kreiner dijo...

Muy interesante la historia de este utensilio.
Muy bueno utilizarlo solo para determinados casos. Está claro que no puede sustituir a la leche materna.

Saludos.

Jesús dijo...

Correrá pareja la historia del biberón con la existencia de los políticos?-Lo digo por aquello de la mamella que no sueltan ni a tiros una vez agarrada.
Saludos

Genín dijo...

Muy interesante.
Desde luego no hay nada como una buena teta...jajaja
Salud

Gabriela dijo...

Acá en el Perú también llamamos mamadera al biberón. Y con los políticos pasa lo que dice Jesús: una vez que la tienen, no la sueltan ni a palos.
:D
Saludos.

MNB dijo...

No tenía idea de esta historia del biberón. Muy interesante y entretenida.
Gracias.

Abrazos.

Franziska dijo...

¡Cuántas vidas ha salvado! Y en la actualidad cuántos puestos de trabajo de las mujeres. Es un buen invento, está claro.

esteban lob dijo...

Por asocición de ideas, habría que decir que por algo les hemos mandado para jugar por el Zaragoza, al chileno Humberto "Chupete" Suazo.

Saludos.

MTeresa dijo...

¡Qué barbaridad!
contigo se aprende que es un primor
¡gracias!
es un placer leer tus posts,
un abrazo y bona nit

Rud dijo...

¡Hola, Luís!
Excelente historia. El biberón viene bien para los críos, que de alguna manera, han perdido a su madre.
Tuve la oportunidad de amamantar a mis hijos sin necesidad de ese útil utensilio.
Que tú y los tuyos pasen un año maravilloso.
Un abrazo de año nuevo