sábado, 9 de enero de 2010

Tormentos…eternos

El Tártaro es un lugar de tormento y sufrimiento eternos, parecido al Infierno del Cristianismo y al Inframundo de las religiones paganas.

Aunque en la tradición clásica las malas acciones no se juzgaban tras la muerte por sistema, algunos criminales especialmente crueles si recibían castigos eternos en el Tártaro. Veamos algunos:

Sísifo
Ladrón y asesino sanguinario, debía empujar colina arriba una gran piedra que, justo antes de llegar a la cima, rodaba irremisible y constantemente hasta abajo. También cumplía condena por asuntos personales y roces con los dioses del Olimpo.
Tántalo
Era el confidente de los dioses del Olimpo, pero los traicionó revelando al mundo los secretos que le habían contado: sufriría hambre y sed por siempre, aunque tenía frutas suculentas sobre su cabeza y agua bajo sus mismas barbas, dones que escapaban justo cuando intentaba tomarlos.

Prometeo
A este dios un buitre le devoraba todos los días el hígado, sanando la herida por la noche para estar en disposición de ser reabierta por la mañana. El tormento le había sido impuesto por llevar el fuego y la sabiduría a los hombres, acción buena pero en contra de los intereses divinos.

Hay que ver... ¡qué dioses tan malos!

1 comentario:

Lao dijo...

Muy interesante tu informe sobre estas "deidades" y el anterior, sobre el banquete de los romanos. Cada vez que vengo aprendo algo o me mantenés activa las ganas de reir.!!