jueves, 11 de junio de 2009

Kaiseki ryori



Uno de los aspectos que más fascinan del Japón a los occidentales es sin duda la comida: por la variedad de sus integrantes, sus combinaciones, sus presentaciones, por el uso de los palillos...




En todo caso es innegable la atracción que los platos japoneses ejercen sobre la vista además de sobre el paladar. La preparación de cualquier vianda implica, como momento fundamental, la disposición en el plato.







Por eso ésta se realiza prestando mucha atención a todos los detalles: la combinación de los materiales y colores del plato o cuenco, con la comida misma; la elección de las decoraciones que recuerden elementos de las estaciones del año; la sucesión de pequeños bocados ya dispuestos para ser probados y con los que de nada serviría el cuchillo.





En especial en la refinada cocina kaiseki, que proviene del ritual de la ceremonia del té, destaca otra de las características de la cocina japonesa que es la del orden de los platos.



Existen combinaciones de ingredientes y condimentos con determinadas comidas que son precisas y misteriosas, pero no existe un orden en el servicio de los platos. Una cantidad de platos, platillos, cuencos y tazas se presentan a la vez para poder picar poco a poco combinando unas cosas con otras según el gusto de cada uno.






La alimentación japonesa se basaba en un principio en la pesca y el cultivo del arroz, elementos que siguen siendo los principales aún actualmente. Con la introducción del budismo, se prohibieron la carne y las aves. Desde el siglo XVI, con la llegada de los occidentales, se introdujeron nuevos platos. La cultura guerrera prefería los alimentos frugales a la refinada tradición de la corte, que daba importancia a la presentación y a los procedimientos, mientras que la doctrina zen era, vegetariana estricta.






Así de la fusión de los rituales de la ceremonia del té y la elección frugal del zen, se desarrolló la refinada chakaiseki ryöri, que se convirtió en la actual kaiseki ryöri.






Para la ceremonia de la luna llena de otoño se presentan platos decorados con hierbas otoñales y jarrones de sake sobre pequeños pedestales que se parecen a los altares usados para las ofrendas a los dioses.

¿Cómo se debe decir buen provecho, en japonés?
Aquí ¡Bon profit!

3 comentarios:

esteban lob dijo...

Hola Luis:

Soy un entusiasta de la cocina japonesa. En Chile hay muchos locales que presentan el sushi como su elemento central.

Cordiales saludos.

CANTO EN FLOR dijo...

No cabe duda...
La cocina también es Cultura!
Pero aquí entre nos, prefiero la mexicana.
Un abrazo!

* HADA ISOL dijo...

Jamás he probado la comida japonesa! siempre la he admirado por fotos o en peliculas pero desconozco sus sabores,no se si me gustará o no,atrae a la vista mucho,como varía la cocina en los diferentes rincones de este mundo,es tradición y es cultura,lo que para cada uno es lo cotidiano para otros es diferente y exótico,yo por ejemplo como humita,empanadas,locro,tamal y asado! en el campo churqui!y de postre budín de pan,esa es mi cocina diaria!que lindo es venir aqui y aprender!un abrazo!