viernes, 21 de agosto de 2009

El refugio de Chopin




A 17 kilómetros de la capital de la isla de Mallorca se encuentra la población de Valldemosa... un remanso de paz en el valle de la sierra de Tramontana.










La atracción principal de este municipio es su Cartuja... debe su renombre internacional porque en ella residieron durante el invierno de 1838-39 dos de sus más ilustres huéspedes: Frédéric Chopin y George Sand.









No fueron los únicos que pasaron allí una temporada, pues también lo hicieron otros célebres personajes como Rubén Darío, Jorge Luis Borges o Santiago Rusiñol, pero si fueron los que dejaron en ella una huella imborrable y, de alguna forma, quienes la descubrieron al mundo.


















El músico, había llegado a la isla por recomendación médica buscando un clima suave que beneficiara su delicada salud y la escritora, cuyo auténtico nombre era Aurore Dudevant, quedaron cautivados por la belleza del paisaje de aquella zona de la isla...




Chopin escribió: "Habitaré un maravilloso claustro en el lugar más hermosos del mundo". Una gran parte de la obra de ambos la realizaron en la Cartuja, inspirados en este decorado natural. Él compuso varias partituras y ella escribió el libro, Un invierno en Mallorca.




La Real Cartuja de Valldemosa forma un conjunto monumental que tiene sus orígenes en el siglo XIV. Entre sus dependencias destacan la iglesia, el claustro, la botica, la celda prioral y las celdas 2 y 4, las que ocuparon Chopin y Sand, donde se exponen algunos de sus objetos, incluido el piano que Chopin hizo traer de Francia.



Muy formalitos...¡dos celdas!

2 comentarios:

* HADA ISOL dijo...

Se vé un lugar muy hermoso,y Borges también estuvo allí!,pues ,si yo pudiera también estaría! un abrazo Luis y buen fin de semana!

esteban lob dijo...

Paso a darme el baño cultural, envuelto siempre en este blog.

Feliz fin de semana.