El número trece está considerado como signo de desmesura y desgracia por ser el que sobrepasa cualquier sistema cerrado en si mismo. La fe popular retrotrae el significado infausto hasta la última cena de Cristo, el cual como la persona decimotercera poco después se separó del círculo de sus discípulos. También se relaciona el número trece con el traidor Judas.


La reproducción plástica de trece personas puede ser una afirmación simbólica de que mediante la intervención divina una persona es arrancada de la esfera o círculo de lo terreno, como ocurre en la "Muerte de María" de Hugo van der Goes
o en la "Asunción de María" de Tilman Riemenschneider en el altar de Cregling
En el arte cristiano ortodoxo el 13 no es un número infausto: significa simplemente a los doce apóstoles con Cristo a la cabeza.
Hay algunas personas que cuando tienen que nombrarlo dicen "Doce más uno" ¿por qué será?




























