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jueves, 20 de agosto de 2009

El "Fuego Bizantino"

También lo denominaron "fuego líquido" o "fuego griego" y fue el arma más temible y sorprendente del Imperio Otomano.
Se trataba de un fluido que ardía y se lanzaba en forma de chorro ardiente durante las batallas navales. Uno de sus mayores peligros era que no se apagaba con el agua, sino que ésta lo avivaba. No era la única de sus propiedades, ya que la mezcla también ardía sobre el mar, incluso bajo él.

La fórmula era secreta y continua hoy en día siendo un misterio, se supone que podía contener petróleo, azufre, cal viva, resinas, grasas, nitrato potásico y salitre.


Los otomanos lanzaban este cóctel a través de unos largos tubos instalados en sus embarcaciones. Cuando el líquido rozaba el agua entraba en ignición e incendiaba las embarcaciones enemigas, y a veces hasta las propias.

Se cree que fue inventado en el 670 por Kallinikos, refugiado cristiano sirio, aunque otros estudiosos consideran que más que inventarlo él, Kallinikos recibió su secreto de la Escuela Química de Alejandría.


Esta miniatura del siglo XI muestra como los otomanos utilizaban este arma.

Un "lanzallamas marino"... del siglo VII.

lunes, 17 de agosto de 2009

Los gatos de Gengis Khan



En el año 1206, Gengis Khan con 200.000 jinetes se lanza a la conquista de China...




En esta ambiciosa campaña se encontró con una enorme dificultad: el asalto a las ciudades fortificadas. Una de estas ciudades fue Wolohai...







Intentó en varias ocasiones asaltar la ciudad, pero no fue posible, las armas con las que contaba no le permitían conseguir su objetivo...
¿Qué hacer? ¿Cómo rendir la plaza?, a Gengis Khan se le ocurre una idea...






A cambio de la promesa de pasar de largo sin destruir la ciudad, exige a sus habitantes un insólito tributo: mil gatos y diez mil golondrinas...















Los habitantes de Wolohai respiran aliviados al comprobar que la codicia del guerrero mogol se veía satisfecha con ese extraño tributo... Su gobernador aceptó rápidamente y les entregó los animales...




Cuando Gengis Khan tuvo en su poder los animales, puso en marcha su plan...


Colocó en las colas de los animales algodón con brea y les prendieron fuego...




La reacción de los animales fue huir a toda prisa, regresando a la ciudad de donde habían salido, y llevando consigo el fuego a todos los rincones de la ciudad...




Al poco tiempo, toda la ciudad estaba en llamas, Wolohai había quedado completamente destruída y muchos de sus habitantes habían perecido en el incendio.




La estrategia de Gengis Khan le hizo conquistar la primera ciudad fortificada sin sufrir ninguna baja.
¿Las de los gatos no se cuentan?