domingo, 12 de septiembre de 2010

¡Cocodrilos!


Un millonario promueve una fiesta en una de sus mansiones y, en determinado momento pide que la música pare y dice, mirando para la piscina donde cría cocodrilos australianos.
Quien se tire a la piscina, consiga atravesarla y salga vivo del otro lado ganará mis autos, mis aviones y mis mansiones.

En ese momento, alguien salta a la piscina...
La escena es impresionante. Lucha intensa, el intrépido se defiende como puede, sostiene la boca de los cocodrilos con pies y manos, tuerce la cola de los reptiles. Mucha violencia y emoción. Parecía una película de Cocodrilo Dundee !
Después de algunos minutos de terror y pánico, sale el valiente hombre, lleno de arañazos, hematomas y casi desnudo.
El millonario se aproxima, lo felicita y le pregunta:
¿Dónde quiere que le entregue los autos y los aviones?
Gracias, pero no quiero sus autos ni sus aviones.
¿Y las mansiones?
Tengo una hermosa casa, no preciso de las suyas. Puede quedarse con ellas. No quiero nada que sea suyo.
Impresionado, el millonario pregunta:
-Pero si Ud. no quiere nada de lo que ofrecí, entonces ¿qué quiere?
Y el hombre responde irritado:
¡Encontrar al hijo de p… que me empujó a la piscina!

6 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Jajajajjajajaa

Saludos.

esteban lob dijo...

¡Absolutamente inesperado el final!
Como partido de Barcelona-Hércules.

Lao dijo...

Me tomaste por sorpresa con el final. Muy bueno. Me sigo riendo. Muchos saludos.

Cyrano dijo...

Dime donde encuentro al millonario, ¡ya cruzaron la pileta por mi!

Chela dijo...

Gracias por mostrarnos Gósol y te felicito por esa original forma de presentarnos la obra y la historia de Picaso en ese lugar.

Un abrazo.

Abuela Ciber dijo...

Ja ja es buenisio.

Cariños