martes, 20 de octubre de 2009

"Cibeles" la Gran Diosa Madre


La religión tradicional de la Roma republicana era predominantemente masculina, racional y ritualista.
A pesar de que existían numerosas diosas itálicas antiguas, se apreciaba una enorme necesidad de celebrar todo aquello que fuera femenino. Esta fue tal vez la razón por lo que el culto a la gran diosa madre Cibeles, se hizo tan popular.





El origen de Cibeles era Anatolia, tierra de Troya y tierra natal de Eneas, progenitor de Roma, motivo por el que los romanos se sentían tan atraídos por ella.
Los romanos veneraban con gran devoción a la gran diosa madre y a su esposo, Atis.

Según cuenta la leyenda, Cibeles amaba a Atis, un pastor, pero éste la engañó con una ninfa. Cibeles furiosa, en un acto de venganza, le hizo caer en un estado de locura, durante el cual se autocastró, muriendo desangrado bajo un pino. Más tarde Atis resucitó y se volvió a unir a Cibeles.



La fiesta anual de Cibeles tenía lugar durante el mes de marzo.
Los más fervientes devotos mostraban su gran veneración castrándose bajo un pino para celebrar el renacimiento de Atis.
Para el ritual de castración utilizaban unas tenazas muy decoradas...
Ponerle los cuernos a la diosa... sale caro!!!

7 comentarios:

Sol - Imaginario Desesperación dijo...

Aaaj, no la conocìa esta tradición... Porquè sacrificarse asì?? Que locura... Pobres hombres. Y pobres de sus muejres, ja ja.
Cariños!

Cornelivs dijo...

Ignoraba el detalle final, el de la castratio... bbbrrrrr

Un abrazo...!

Abuela Ciber dijo...

Que horrible!!!
Me dejastes sin palabras, y eso es muchisimooooooo

Cariños

esteban lob dijo...

Ya sé entonces, estimado Lluís, el significado del nombre de la plaza donde Real Madrid va a celebrar el título de la actual Liga Española.

Gracias por el dato.

Pamela dijo...

Impresionante relato. Lo increíble es que luego resucitara como si nada! Y lo de la tradición de sus seguidores sí que me ha dejado muda!

Jesús dijo...

A propósito de castraciones recuerdo ahora un chiste algo bestia de unos patricios romanos que tenian el uno unos esclavos muy lustrosos y el otro unos esclavos esmirriados.
El de los esclavos fuertes los castraba segun decia con dos cantos rodados uno en cada mano.
Cuando el otro patricio le comenta que debia ser muy doloroso, el patricio castrador le replica que sí sobre todo si te pillas los dedos.
Algo bestia pero hay que recordar que los obispos también mandaban castrar a los cantantes para que su voz quedara sepiternamente fina y los coros catedralicios fueran como los coros de querubines.
Así surgieron los Castrati.
En fin que chistecitos al margen la iglesia también ha perpetrado sus bestialidades.
Saludos íntegros de momento

esteban lob dijo...

Hola Lluís:

No puedes negar el espíritu solidario del Madrid, que para confraternizar con Barcelona...también perdió en la Champions.

Me temo que, a este paso, la Cibeles podría servir para colgar a mi compatriota entrenador.