domingo, 27 de junio de 2010

…sólo quería…


El origen de esta carta es desconocido, pero pienso que su mensaje es muy interesante…

Dos hombres, ambos muy enfermos, ocupaban la misma habitación de un hospital.
A uno se le permitía sentarse en su cama cada tarde, durante una hora, para ayudarle a drenar el líquido de sus pulmones. Su cama daba a la única ventana de la habitación. El otro hombre tenia que estar todo el tiempo boca arriba.
Los dos charlaban durante horas. Hablaban de sus mujeres y sus familias, sus hogares, sus trabajos, su estancia en el servicio militar, donde habían estado de vacaciones. Y cada tarde, cuando el hombre de la cama junto a la ventana podía sentarse, pasaba el tiempo describiendo a su vecino todas las cosas que podía ver desde la ventana.
El hombre de la otra cama empezó a desear que llegaran esas horas, en que su mundo se ensanchaba y cobraba vida con todas las actividades y colores del mundo exterior.
La ventana daba a un parque con un precioso lago. Patos y cisnes jugaban en el agua, mientras los niños lo hacían con sus cometas. Los jóvenes enamorados paseaban de la mano, entre flores de todos los colores del arco iris. Grandes árboles adornaban el paisaje y se podía ver en la distancia una bella vista de la línea de la ciudad.
El hombre de la ventana describía todo esto con un detalle exquisito, el del otro lado de la habitación cerraba los ojos e imaginaba la idílica escena.
Una tarde calurosa, el hombre de la ventana describió un desfile que estaba pasando. Aunque el otro hombre no podía oír a la banda, podía verlo, con los ojos de su mente, exactamente como lo describía el hombre de la ventana con sus mágicas palabras.
Pasaron días y semanas.

Una mañana, la enfermera de día entró con el agua para bañarles, encontrándose el cuerpo sin vida del hombre de la ventana, que había muerto plácidamente mientras dormía. Se llenó de pesar y llamó a los ayudantes del hospital, para llevarse el cuerpo.
Tan pronto como lo consideró apropiado, el otro hombre pidió ser trasladado a la cama al lado de la ventana. La enfermera le cambió encantada y, tras asegurarse de que estaba cómodo, salió de la habitación.
Lentamente, y con dificultad, el hombre se irguió sobre el codo, para lanzar su primera mirada al mundo exterior; por fin tendría la alegría de verlo el mismo. Se esforzó para girarse despacio y mirar por la ventana al lado de la cama... y se encontró con una pared blanca.
El hombre preguntó a la enfermera que podría haber motivado a su compañero muerto para describir cosas tan maravillosas a través de la ventana.
La enfermera le dijo que el hombre era ciego y que no habría podido ver ni la pared, y le indico:
"Quizás sólo quería animarle a usted"
Es una tremenda felicidad el hacer feliz a los demás, sea cual sea la propia situación. El dolor compartido es la mitad de pena, pero la felicidad, cuando se comparte, es doble. Si quiere sentirse rico, solo cuente todas las cosas que tiene y que el dinero no puede comprar. "Hoy es un regalo, por eso se le llama el presente"


Las vistas desde la ventana son... preciosas...!!!

10 comentarios:

Chela dijo...

¡Que maravilla de relato!

Escuché una vez, y no olvido la verdad que encierra la frase, que: "En compañia, las penas se dividen y las alegrias se multiplican".

Incluso cuando parece que no podemos hacer nada por los demás, cabe hasta que inventemos ilusiones con tal de ayudarles a vivir.

Un afectuoso abrazo.

Abuela Ciber dijo...

Es hemoso gracias amigo.
Sabes? de la misma forma que tengo un pequeño botiquin para heridas fisicas,,,, tambien tengo el del alma y espíritu, en eso estoy.
Fue un mes tremendo, pimero mi consuegra, luego mis exámenes ja ja y bueno algunas cosillas más, esto de Geni supero el vaso y bueno, a reparacion de alma, no queda otra.
En eso estoy, buena musica, seres queridos (mis nietas son un bálsamo), buena lectura .....imagenes placenteras.....
Gracias por estar!!!!!!!
Te deseo lo mejor

Cariños

La Gata Coqueta dijo...

Se acerca
en mutuo silencio
y languidez extenuá

Otro fin de semana
para allegar el descaso
y ser disfrutado

Según va emergiendo
cual fuente cristalina
desnudando el alma

En un simulado abrazo
en las verjas del olvido
esperando el siguiente

María del Carmen

La Gata Coqueta dijo...

Querido Luis; un placer tu paso por la gatera que sepas que tienes las puertas abiertas de par en par paea encontrarnos y dejar que fluya la comunicqación entre los blogs.

Un abrazo

Marí

derechofamilia-páginas libres dijo...

!Qué hermoso poder ver con los ojos del alma!, es la más hermosa historia que he leido, y cuanto amor demostro este ciego al narrarle tan lindas historias producto de su inmaginación, con el fin de darle un sentido a la vida de su compañero de cuarto. Bellísimo relato, y una gran enseñanza de que todos podemos dar algo para hacer felices a los demás.

Cariños y gracias Luis por este post.

María del Carmen.

P.D.Te invito a leer el post. sobre la Fiesta de San Juan en la Selva Amazónica, no se la razón por la que no se publicó como sucede siempre en la lista de entradas. Estoy segura de que te gustaran las fotos.

esteban lob dijo...

Luis:
Muchas veces se suele adivinar el final de historias cortas,pero la que muestras me pareció de un final impensable y sublime.

Un abrazo.

La Gata Coqueta dijo...

Cordialmente te dedico
estas palabras, iniciando así
el lunes con buen positivismo
para; Luis con todo el afecto...


Estelas virtuales

Comienza la semana
se crecen las ideas
todo se hace posible

Porque así lo sentimos
la euforia nos cubre
dejándose besar por ella

Nos invita a ir depositando
semillas de estima y aprecio
en los espacios amigos

Que desde hace tiempo
nos unen sus letras
que brillan en la alborada

Con poemas imaginarios
o conjuntos de realidades
que nos van descubriendo
la belleza de ese ser humano

Que a través de los sentimientos
nos va dejando estelas...
...cada vez más hondas
para ser recordadas...

y nunca olvidadas
formando parte de mi estar
al leerlas cada mañana...

María del Carmen

Leodegundia dijo...

Gracias por tu visita.
Esta es la historia de una persona que vivía la vida de forma muy positiva pues aunque no podía ver físicamente no por ello se amilanó, decidió seguir su vida "viendo" con los ojos de su imaginación y transmitió su entusiasmo a los que le rodeaban.
Un saludo

Franziska dijo...

Ha sido muy grato encontrarme con ese relato. Si pusiéramos, con más frecuencia, a trabajar a nuestro corazón para alegrar la vida de quien nos rodea, sería hermoso vivir en compañía. El problema es que, con demasiada frecuencia, parece que sólo hemos aprendido a fijarnos en lo más desagradable.

Hace tiempo que mis páginas han estado paralizadas y ese ha sido el motivo por el que no pasaba a visitarte. Hoy he vuelto con mis viejos temas de siempre, no puedo evitarlo aunque me ponga pesada.

Estoy encontrando mucjhas novedades en los blogs que estoy recorriendo en estos primeros momentos. Me alegra que sigais activos y con ánimos de seguir publicando. Un abrazo. Franziska

La Gata Coqueta dijo...

Fantasías

¿A que huelen los versos?
a jazmín y primavera...

¿A que huelen los suspiros?
A ensueños de verano...

¿A que huelen las caricias?
A espigas recién cortadas...

¿A que huelen las sonrisas?
Al embrujo de los besos...

¿A que huelen los sueños?
A fin de semana a tu lado...

¿A que huelen los colores?
A romero y espliego rozándose...

¿A que huelen las auroras?
A esperas y anhelos...

¿A que huelen las melodías?
A gozos y sombras de amor...

María del Carmen