sábado, 7 de enero de 2012

La Estación de Perpignan

La obra más misteriosa del genio del surrealismo (¡!).
Dalí decía que era la más hermética y metafísica dentro de su amplia producción: "Siempre es en la estación de Perpignan donde se me ocurren las ideas más geniales". Entonces tenía 61 años y estaba en la cumbre de su popularidad y como podemos ver es una obra bastante "especial": En la Estación de Perpignan destacan cuatro líneas de fuga que parten del centro del cuadro y se expanden abriéndose hacia los cuatro ángulos... "Las líneas del Universo", según Dalí...







En el centro, donde se unen los rayos, la figura de un hombre suspendido en el aire, con las piernas y brazos extendidos hacia adelante, como inmovilizado en medio de un salto.... Esta figura se repite más arriba, de mayor tamaño y con la misma actitud...






Entre los dos hombres, que son el mismo, flota un extraño mueble cajonero, muy típico de Dalí...







En la parte inferior y dentro de la misma franja vertical, se ve una imagen femenina de espaldas, que parece surgir de un objeto entramado que puede ser un enigmático artilugio...






A cada lado de la tela, destacan en primer plano dos figuras oscuras: a la izquierda un hombre con el sombrero en la mano y la carretilla detrás...







A la derecha , una mujer con las manos juntas y una horquilla de labranza...




En el fondo, desdibujadas por la niebla, hay dos siluetas que cargan un saco en una carretilla...





En el otro lado se adivinan dos figuras confusas: una mujer agachada y un hombre que parece disponerse a sodomizarla...

Todos los personajes están a contraluz o sumidos en la bruma y por lo tanto, como es frecuente en las obras de Dalí, no se ven sus rostros...Unos objetos, (panes ?) ocupan espacios inferiores...

Las explicaciones esotéricas (¿?) las definía Dalí: "Los rayos amarillos que dominan el cuadro representan las líneas del Universo. El hombre estaría en su centro, pero también duplicado, en el espacio. Este espacio, que a su vez sirve de fondo, es el cosmos ingrávido, una nebulosa indefinida, en la que flotan otras figuras simbólicas. Puede entenderse que el hombre y la mujer que ocupan los extremos son eso, el hombre y la mujer esenciales, primordiales, edénicos. Los personajes que cargan la carretilla simbolizan el trabajo y la escena de sodomía, la sexualidad. Los cajones siempre han representado la memoria y los del mueble flotante guardan, la memoria universal de la humanidad."

La presencia de la otra obsesión del pintor, la muerte, es menos evidente. Tal vez sea esta pequeña mujer de espaldas que mira inmóvil al hombre cósmico.

Dalí plasma en este cuadro su visión metafísica del sentido del mundo, que converge en la estación ferroviaria de Perpignan, pero...

¿dónde está la estación? y ¿la ciudad de Perpignan?

como siempre ¡Dalí es único!

1 comentario:

Jorge Donato dijo...

Genial Dalí,
Genial tu artículo.
Saludos.