martes, 13 de julio de 2010

Un día de playa


Son las 9,30 de la mañana y el termómetro supera los 28º... nos vamos ¡a la playa!
En nuestra ciudad tenemos varias opciones playeras... la Costa Dorada es una línea costera que, salvo en pequeños puntos rocosos, muestra una lengua de finas arenas y playas de poca profundidad que se extiende a lo largo de toda la provincia.

La opción de hoy es ir a la Playa de la Mora, una playa de pequeña extensión, pero muy acojedora. Está limitada por dos pequeños salientes: en el más pronunciado está la Torre de la Mora, un punto de defensa medieval contra los ataques corsarios y en el otro extremo algunos pinos que quieren rerfrescarse con la brisa llegando a cubrir las mismas rocas de los rompientes.









La fina arena tiene un aspecto muy agradable, a pesar de su temperatura... que alcanza cotas muy elevadas...







Al no ser día festivo, no existen aglomeraciones... y se puede pasear y tomar el sol ¡a pierna suelta! La temperatura del agua, la estimo alrededor de los 22 grados...







En la parte superior de la playa hay unos restaurantes... que sirven unos refrescos...!!!
Sentados en la terraza de uno de ellos, tenemos otra vista de la playa:



Se hace la hora de comer...







¿Y si pedimos algo?...
Pues bueno... un día de playa también puede terminar con una paella, no?


¿Gustáis?

6 comentarios:

Gabriela dijo...

Acá en el Perú, un típico día de playa termina con un infaltable cebiche. O cebichito, con cariño.
Saludos.

Julio dijo...

Pasando por el blog a inscribirme y te pones con esa paella...pero que envidia de fotos jajaja....muy buena experiencia y muy buen blog tb.
salud!

Cornelivs dijo...

El trabajo por fin me da un respiro, querido quidquid. He vuelto. Espero ponerme pronto al dia con tus posts.

Un abrazo...!

Franziska dijo...

Desde la tórrida estepa castellana, los 38º han hecho ya su aparición, la envidia que provoca tu excursión a la playa, está produciéndome un cutis amarillo, a punto estoy de reventar con un ataque de bilis...

Bueno, bromas aparte, veo que tenéis mucha suerte y me alegra de que puedas disfrutar de esos días de playa y del olor a salitre y a yodo.

esteban lob dijo...

Hola Lluis:

Es verdad. Un día tan hermoso no podía terminar en forma menos apetitosa.

Saludos.

derechofamilia-páginas libres dijo...

Las fotos de esa hermosa playa son para morir de sana envidia viéndolas desde frío invierno limeño.
La paella está muy apetitosa,yo saborie una deliciosa paella, boquerones y croquetas el domingo con la alegría de ver ganar a España y ser Campión del Mundo. Ese domingo no senti frío,el calor de la emosión no me dejo pensar en el invierno.

Con mucho cariño,

María del Carmen

p.d. Me olvidaba de la rica jarra de SANGRÍA que acompañó el almuerzo.